El secreto de esta colección de broches está en el esmalte catedral: una técnica que da color a la pieza sin renunciar a la transparencia, como un vitral en miniatura.
Realizada en latón con baño en oro y recubrimiento e-coating, con circonitas, cristales y este esmalte translúcido que es la verdadera firma de la colección.
Ninfa no imita la naturaleza, la traduce en joya.
Ninfa, donde la plata bañada en oro se convierte en aves del paraíso y flores exuberantes. Esmaltes vibrantes y circonitas minuciosamente engastadas capturan la opulencia de los bosques del sudeste asiático y la magia de un jardín perdido en el tiempo.

