El arte del pliegue y el eco de la seda

Milán se prepara para un momento de silencio contenido. El 28 de febrero de 2026, en el marco de Milan Fashion Week, la diseñadora Ira Langevin presentará ORIGAMI Fourteen Fortunes, una colección que convierte el gesto ancestral del plegado japonés en arquitectura textil contemporánea.

 

 

 

 

ORIGAMI no es únicamente una colección: es una meditación sobre la forma. Sobre cómo un pliegue puede contener intención, memoria y destino. Las siluetas emergen como estructuras puras, casi ceremoniales. Volúmenes controlados, líneas precisas y una narrativa que evoca introspección, equilibrio y fuerza silenciosa.

ORIGAMI: 14 FORTUNAS — una línea arquitectónica de vestidos blancos que revela prácticas sagradas japonesas del papel plegado y transforma cada pliegue en un símbolo personal de suerte, destino y fuerza interior femenina. Esta colección explora la pureza de la forma, el silencio del color y la sutileza del significado.

 

Para acompañar esta propuesta, Ira Langevin ha elegido joyas de Silken Code, la colección de Salvatore Plata inspirada en la histórica Ruta de la Seda. Una elección que amplifica el discurso cultural del desfile y lo expande hacia otros territorios de Oriente.

Si ORIGAMI habla de Japón y del gesto contenido, Silken Code evoca los antiguos caminos de intercambio cultural, donde tejidos, metales y saberes artesanales cruzaban fronteras invisibles, transformando el lenguaje del diseño a través del contacto entre civilizaciones.

 

 

 

 

 

 

“Para mí, ORIGAMI no es un juego con papel, sino una conversación silenciosa sobre el destino. En los templos, el papel plegado separa lo sagrado de lo ordinario. En mis vestidos, los pliegues hacen lo mismo: delimitan un espacio alrededor de la mujer donde puede ser honesta consigo misma. ‘14 Fortunas’ son catorce maneras de decir: ‘Tengo la fortuna de ser yo misma»

— IRA LANGEVIN

 

 

 

 

 

Las piezas seleccionadas dialogan con la colección como si hubieran sido concebidas en el mismo trazo invisible. El brillo estratégico del metal acompaña la pureza de las estructuras textiles. Las formas orgánicas contrastan con la geometría del pliegue. La joya no invade: completa. No compite: acentúa.

 

En pasarela, cada look se convierte en un equilibrio entre materia y símbolo. Entre el vacío y el reflejo. Entre la quietud japonesa y la riqueza ornamental nacida del encuentro entre culturas.

 

 

Con esta elección, Ira Langevin construye un relato donde moda y joyería comparten una misma raíz conceptual: la reinterpretación contemporánea de tradiciones milenarias. Un diálogo sutil entre culturas lejanas que encuentran en Milán un punto de convergencia.

 

 

 

 

 

 

Tras el desfile, las imágenes oficiales estarán disponibles en los canales digitales de Salvatore Plata, consolidando una presencia que nace de la afinidad estética y el respeto por la artesanía como lenguaje universal.

Porque el lujo, en su forma más pura, no es exceso.
Es intención.
Es precisión.
Es memoria convertida en forma.